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Errores comunes al diseñar el ingreso de una vivienda 🚪⚠️

El ingreso de una vivienda no solo cumple una función práctica: es el primer contacto con el hogar, el punto de transición entre lo público y lo privado, y uno de los elementos más importantes para comunicar el carácter arquitectónico del proyecto. Sin embargo, es común que su diseño se descuide o se resuelva sin suficiente intención espacial.

A continuación, exploramos cinco errores frecuentes al diseñar el acceso principal de una vivienda y cómo evitarlos para lograr un ingreso funcional, estético y coherente con su entorno.

1. Falta de jerarquía visual

Uno de los errores más comunes es no otorgar al ingreso la importancia que merece dentro de la composición de la fachada. Cuando la puerta principal se oculta entre volúmenes o carece de elementos que la destaquen, el visitante puede confundirse o perder la referencia del acceso. Solución: trabajar la jerarquía mediante proporciones, materiales, color o elementos de transición que guíen visualmente hacia el ingreso.

2. No considerar la transición exterior–interior

Un acceso que conecta directamente con la sala o con un espacio privado genera una experiencia abrupta. El ingreso ideal debe articular el exterior y el interior, creando una sensación de bienvenida y resguardo. Solución: incluir un pórtico, un pequeño vestíbulo, un cambio de textura o una cubierta que defina la transición.

3. Mala iluminación y ventilación

Un ingreso oscuro o cerrado afecta la percepción del espacio y genera sensación de encierro. La luz natural y la ventilación son esenciales para dar calidez y confort al acceso. Solución: incorporar iluminación cenital, aperturas laterales o tragaluces que permitan el paso controlado de luz y aire.

4. Dimensiones inadecuadas

Puertas muy pequeñas, pasillos estrechos o circulaciones reducidas comprometen la accesibilidad y funcionalidad. Solución: respetar las medidas mínimas normativas y, cuando sea posible, ofrecer mayor amplitud. Por ejemplo, una puerta de al menos 0.90 m y un pasillo de 1.20 m garantizan comodidad y seguridad en el desplazamiento.

5. Desconexión con el entorno

Un ingreso mal orientado o sin relación con el contexto puede generar problemas de confort térmico y desaprovechar las vistas o la vegetación circundante. Solución: estudiar la orientación solar, el clima y la relación con la calle o el paisaje para definir una ubicación coherente con su entorno.

Conclusión: un ingreso que invita y comunica

Un buen diseño de ingreso no se limita a la elección de una puerta atractiva; es una composición espacial y emocional que conecta al usuario con su vivienda y su contexto. Cuidar estos detalles puede transformar completamente la experiencia de habitar.

💡 En Rivero Works creemos que cada acceso debe invitar, proteger y comunicar. Diseñamos espacios que cuentan historias desde el primer paso.

 
 
 

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